La narcoguerrilla colombiana coloca los cuerpos de civiles asesinados en caminos montañosos y luego da aviso a la fuerza. Cuando los uniformados llegan al lugar para asistir a las víctimas, son acribillados
Internacionales 28-01-2012 |
El arrinconado grupo ilegal incorporó un nuevo mecanismo para cometer sus crímenes contra las fuerzas de seguridad. Este sábado, un policía murió en el municipio de Ituango, en Antioquia, después de llegar al lugar para atender el levantamiento de los cadáveres de dos civiles, previamente asesinados por el grupo guerrillero.
Según lo relató el comandante encargado de la Policía departamental, coronel Gustavo Chavarro, el uniformado Gustavo José Uparela atendió un llamado de la comunidad en el que indicaban la muerte de dos personas en el barrio Los Katíos.
Al llegar allí constató la presencia de los cuerpos, uno de ellos degollado y el oro acribillado. Inmediatamente, los guerrilleros ocultos en las cercanías abrieron fuego e hirieron al efectivo que falleció en el hospital.
"Se trató de un ataque cobarde donde fue asesinado un héroe de la patria, padre de un niño de dos años, quien llevaba seis años con la fuerza y sus cinco últimos meses había estado asignado al municipio de Ituango", señaló Chavarro.
El coronel atribuyó el hecho al Frente 18 de las FARC, al tiempo que indicó que tras la llegada de refuerzos militares a la zona los guerrilleros huyeron hacia la zona montañosa del municipio