En ese sentido, detalló que el trabajo del organismo abarca el monitoreo permanente de fauna y flora, acciones de conservación, programas de educación ambiental y el trabajo conjunto con las comunidades cercanas a las reservas.
?Nos encargamos no solo de fiscalizar el cuidado de estas áreas, sino también de implementar acciones vinculadas al monitoreo de la biodiversidad y al trabajo con vecinos y localidades cercanas para generar conciencia sobre la importancia de conservar estos espacios?, señaló.
Entre las principales prioridades de gestión, la directora destacó el fortalecimiento de la reserva Isoró, donde se buscará replicar el modelo de desarrollo implementado en Iberá, combinando la conservación del ambiente con el impulso del turismo de naturaleza.
Según indicó, este tipo de turismo permite dinamizar las economías de las comunidades cercanas a las áreas protegidas, al mismo tiempo que promueve la preservación del patrimonio natural.
Por otra parte, subrayó la importancia de la educación ambiental y explicó que se trabaja de manera articulada con el Ministerio de Educación para incorporar contenidos vinculados a los recursos naturales dentro de las currículas escolares.
Además, desde la Dirección de Parques y Reservas se reciben durante todo el año contingentes de estudiantes que visitan las áreas protegidas para conocer en el terreno los ecosistemas y la biodiversidad de la región. En paralelo, los guardaparques brindan charlas en establecimientos educativos, donde comparten experiencias y explican sus tareas de conservación.
Finalmente, la funcionaria destacó el trabajo conjunto con Parques Nacionales para la protección de áreas que comparten jurisdicción entre Nación y provincia.
?Las acciones que realizamos tienen un objetivo común: la conservación. Por eso planificamos actividades conjuntas y mantenemos un trabajo coordinado en el territorio?, afirmó.