Ortiz explicó que la rabia transmitida por vampiros es poco frecuente, pero forma parte de las enfermedades endémicas del norte argentino. Las provincias con mayor presencia de casos son Corrientes, Misiones, Chaco y Formosa, aunque en los últimos años también se registraron brotes en otras regiones del país. En ese sentido, recomendó que los productores incluyan la vacuna antirrábica dentro del calendario sanitario anual de sus rodeos para evitar pérdidas económicas y riesgos sanitarios.
Además de la vacunación, el operativo incluye la identificación y control de colonias de murciélagos vampiros, que suelen habitar en lugares oscuros y húmedos como galpones abandonados, pozos o tapera. Para reducir su población se utilizan técnicas de control específicas y se realiza un monitoreo permanente de las zonas detectadas, con el objetivo de evitar la propagación del virus y proteger tanto a los animales como a las personas, ya que se trata de una enfermedad zoonótica que puede transmitirse al ser humano.