La jefa comunal trazó un diagnóstico de la realidad de su municipio, marcado por la caída de recursos coparticipables y la urgencia de preparar a la localidad para las contingencias climáticas. En este escenario, la administración local coordina tareas de prevención con el gobierno provincial para mitigar el impacto de las copiosas lluvias previstas para los próximos meses.
Obras de mitigación y prioridades presupuestarias
Ante la inminente llegada de El Niño, el municipio trabaja de manera conjunta con el gobernador Juan Pablo Valdés, la Dirección de Vialidad Provincial y el equipo del Licad. El foco principal está puesto en la limpieza y canalización de los arroyos que rodean la ciudad, como el Marote, el Curuzú y el Sarandí, para asegurar el rápido escurrimiento del agua.
"Tratamos que la administración sea realmente responsable con prioridades que, en este caso, es prepararnos para el niño, prepararnos para asistir a las personas que lo necesiten", declaró Espíndola.
Los trabajos se concentran en los barrios más vulnerables por su cercanía a las costas, como Santa Rosa y Centenario. Además de la limpieza de canales internos, se conformó una "cuadrilla verde" para retirar obstrucciones de los desagües en colaboración con los vecinos.
Por otra parte, la intendenta explicó que los recursos destinados exclusivamente a obras públicas, se están utilizando para la pavimentación e iluminación de la calle Don Bosco y un proyecto similar en el barrio Centenario. Asimismo, se planifica una obra de desagüe subterráneo en la avenida La Prida junto a la provincia para garantizar la durabilidad del asfalto.
El desafío ambiental y la gestión de residuos
Otro de los ejes centrales de la gestión municipal es la optimización del sistema de recolección de residuos y la promoción del reciclaje en origen. Aunque el servicio actual funciona de manera óptima y los vecinos respetan los horarios establecidos, la jefa comunal advirtió sobre la necesidad urgente de separar los desechos secos de los orgánicos.
"Nuestra planta de residuos Plamares está trabajando casi al límite. Nosotros necesitamos en Curuzú que los vecinos empiecen a separar en sus casas para que nuestro relleno sanitario dure un poco más", enfatizó la jefa comunal.
Con el objetivo de que toda la ciudadanía adopte este hábito para fin de año, el municipio implementa capacitaciones en escuelas y sostiene programas como "patio limpio" y "puntos verdes".
Finalmente, Espíndola destacó que, a pesar de las dificultades, se busca dinamizar la economía local mediante eventos culturales y turísticos como la Fiesta Provincial del Locro, incorporando además el apoyo de empresas privadas para el financiamiento de las festividades locales.