La investigación por el asesinato de Cecilia Emilce Lezcano, la adolescente de 16 años cuyo cuerpo fue encontrado el pasado 16 de julio en la localidad correntina de Alvear, sumó una nueva imputada. La novia del principal acusado, también menor de edad, fue imputada como coautora del homicidio agravado por ensañamiento, alevosía y el concurso premeditado de dos o más personas.
La joven, de 17 años, quedó involucrada a partir de una serie de conversaciones encontradas en el teléfono celular del principal sospechoso, un compañero de escuela identificado como J. La acusación sostiene que ambos adolescentes habrían participado de la planificación del crimen.
La Justicia, sin embargo, deberá determinar durante el avance de la investigación cuál fue el grado de participación de cada uno y cuál fue el móvil del asesinato. Pese al pedido de la querella para que la joven fuera alojada en un instituto de menores, la Justicia dispuso que permanezca bajo la tutela de su madre. Como parte de las condiciones impuestas, deberá realizar un tratamiento psicoterapéutico y continuar con su proceso de reinserción escolar.
En ese contexto, el abogado de la familia de Cecilia Lezcano, Juan Saucedo volvió a cuestionar la actitud y las declaraciones del fiscal, Facundo Cabral, quien, según señaló, "para tratar de limpiar su desprolijidad y falta de investigación real intenta desligarse, sugiriendo que este abogado ha generado algún tipo de perjuicio a la investigación insistiendo con visibilizar el caso a través de los medios de comunicación".
"El viernes 28, a las 16,30 se llevó adelante la audiencia de coerción y sin haber sido informados previamente por el fiscal respecto al tipo de medida que iba a requerir, nos encontramos con la sorpresa de que, lejos de cumplir con la función de protección de la investigación busca que se siga perjudicando. Se requirió, a favor de la menor imputada, una medida que tiene que ver con residir en Santo Tomé, junto a su madre, en un domicilio donde conocemos donde es, se puede manejar con total libertad, Santo tome es una ciudad muy grande", dijo.
"No hay arresto domiciliario, se le impuso a la madre que una vez por todas pueda cumplir con el rol parental y responsabilizarse de los actos de su hija que no tiene 10 años, tenía 16 cuando ocurrió el hecho y hoy tiene 17", agregó.